sábado 7 de noviembre de 2009

Echarse de menos

A veces las nostalgias no provienen de una cima ni de un paisaje, sino de uno mismo: del montañero que se fue y que se llevó en la mochila las ilusiones y la felicidad de entonces.

(G en la cima del Okoro)


sábado 31 de octubre de 2009

Langosta



Lo único que hace verosímil a la langosta es su tamaño. Si midiera un metro, sus extremidades imposibles, su coraza brillante y sus saltos superlativos no encontrarían sitio ni en un cómic de inspiración jurásica. Pero es pequeña y discreta, y su morfología extraordinaria no intimida a casi nadie. Aún así, es mejor no perderle el respeto: quizá este ejemplar que hacía tiempo junto al viejo camino de Lapazarra estaba esperando en realidad la llamada de la especie para sumarse a una nube de individuos enfurecidos y bajar al valle a doblar la cerviz de algún faraón contemporáneo.

sábado 24 de octubre de 2009

Horizonte con ermita



Dice el Diccionario de la Real Academia Española que ermita es “un santuario o capilla situado por lo común en despoblado”. La que adorna la cima de San Donato es seguramente la que tiene a su alrededor un despoblado más extenso. Por eso resulta tan acogedora.

viernes 25 de septiembre de 2009

Sitios de verdad



Uno de los personajes de En lugar seguro afirma que un sitio no es un sitio hasta que no tiene su poeta. La cumbre del Budoguía es un paraje áspero y solitario, pero hace dos semanas A. improvisó un endecasílabo con su sola presencia y le confirió la categoría de sitio.

viernes 11 de septiembre de 2009

Nuevo curso



Termina el verano, empieza el curso, se abre la época de las grandes cumbres, siempre cargadas de retos e incertidumbres. Las únicas certezas son ahora las del pasado. Desde un pequeño collado próximo al ibón de Acherito, H. contempla en la foto la silueta altiva y escarpada del Petrechema. Unas horas había coronado la cima, azotada por el viento y medio envuelta en la niebla. El curso estaba entonces en pleno apogeo.

viernes 28 de agosto de 2009

Amapolas



El minuto de gloria que les proporcionó esta foto y el eco discreto y hogareño que ahora encontrarán en este blog podrían haber sido un largo periplo de museos, subastas de precios inalcanzables, el Gombrich, teorías perspicaces o infundadas, imitaciones en distintos idiomas y copias en papel satinado para comedores de clase media. Pero tendría que haber sido Van Gogh quien las descubriera en aquel barbecho próximo a Torre de Peña en vez del montañero apresurado y solitario que se las llevó irreflexivamente en su Canon Ixus 70.

domingo 19 de julio de 2009

Últimos metros



La ascensión tiene siempre una cierta épica, especialmente cuando la cima se hace esperar y las fuerzas flaquean. En la fotografía, G se acerca a la cumbre del Arrigorri, un peñasco próximo al Auza.